Casas de colores
incrustadas en los cerros
calles zigzagueantes
gradas hacia el cielo.
Tiempo detenido
suspiros en el aire
inspiración constante
de poetas y pintores.
Techos de hojalata
maderas que crujen y hablan
vista impresionante
mar que sueña en calma.
Subo laderas
cual peregrina lejana
temo irrumpir un templo
con pisadas errantes.
Acoges,
saludas,
invitas a admirarte.
Silencio....
es patrimonio del mundo
es Valparaìso eterno.
